Aunque muchas decisiones de compra parecen automáticas, los snacks y dulces tienen un lugar especial en la mente —y el antojo— del consumidor. Son productos de impulso, indulgentes y emocionales. Pero ¿qué está eligiendo realmente el shopper cuando entra a un OXXO? ¿Qué marcas recuerda? ¿Por qué ha cambiado su canal de compra? Un reciente estudio realizado por LookApp, a través de su comunidad de usuarios conectados desde el celular, entrega respuestas claras y actualizadas que ayudan a entender la dinámica real de esta categoría en tienda.
Entre los datos más reveladores del estudio, se encuentra el ranking de los snacks más comprados. Las papas fritas lideran la lista con un 19% de preferencia, seguidas por los chocolates (13%) y las galletas (10%). Esta combinación muestra que el consumidor busca sabor, practicidad y gratificación instantánea.
Otros productos como chicles, helados, gomas y ponqués tienen una presencia media (5-6%), mientras que los snacks más saludables —como frutos secos o mentas— no superan el 3%, lo cual representa una oportunidad de diversificación para el canal.
A diferencia de otras categorías, la de snacks y dulces presenta una participación de marca altamente atomizada. Ninguna supera el 2% de recordación: Bimbo es la más mencionada, pero en niveles muy bajos. Esto indica que la elección se basa más en el tipo de producto, el precio o el antojo del momento, que en una fidelidad real a marcas específicas.
Este comportamiento abre la puerta a estrategias de branding más agresivas en punto de venta, como promociones llamativas, activaciones o ubicación estratégica en la tienda.
Uno de los hallazgos más interesantes del estudio de LookApp es que el 50% de los compradores actuales de snacks en OXXO provienen de tiendas de barrio. Esto evidencia un fenómeno claro: el consumidor está migrando del comercio tradicional hacia formatos más organizados, donde encuentra mayor variedad, rapidez y confianza en los productos.
Los supermercados de cadena (26%) y los discounters como D1 o Ara (10%) son competidores importantes, pero OXXO se ha consolidado como un punto intermedio que combina acceso rápido con experiencia controlada.
El precio económico es la razón número uno para comprar snacks en OXXO (33%), lo cual desmitifica la percepción de que este formato es más costoso. A esto se suma el gusto por la tienda (13%) y la variedad de productos (11%), reforzando la idea de que la experiencia en el punto de venta es clave para esta categoría.
Además, factores como la cercanía (9%) y el horario flexible (7%) posicionan a OXXO como una tienda de conveniencia no solo física, sino también mental: el comprador siente que puede satisfacer su antojo en cualquier momento y lugar.
⸻
El antojo tiene método. El estudio de LookApp demuestra que el comprador de snacks y dulces en OXXO no solo actúa por impulso, sino que valora el precio, la experiencia y la cercanía. Las marcas y la tienda tienen ante sí una categoría emocional, con alta rotación y mucho espacio para crecer.
En un formato donde cada segundo cuenta, convertir un antojo en preferencia sostenida es una jugada estratégica que empieza por entender, como ahora, lo que realmente quiere el consumidor en tiempo real.